Ahí, donde las nalgas ganan su augusto nombre
(14-1-2019)
Imagen(*): Vika_Glitter
Hay espaldas que son lugar de culto,
destino reincidente para besos
dejados al amor profano, caprichoso,
dorsos henchidos de clamor
enamorante y fútil,
vacíos de estaciones.
Y hay espaldas constantes que son lecho,
donde crecen los días sostenidos
y la vida enraíza con un tesón arbóreo,
pasión de hojas brotando en un silencio
de bosque enamorado, arraigado a la tierra.
Espaldas deseadas, deseantes,
que por amor esperan
nacer cada mañana
en el hogar dichoso de unos labios
siempre ciertos, siempre bendecidos.
(*) https://pixabay.com/es/service/license-summary/

Comentarios
Publicar un comentario