Des-esperar (dejar de albergar esperanza)


(6-2-2019)


Imagen(*): jplenio



No perdono a la muerte enamorada, 

no perdono a la vida desatenta,  

no perdono a la tierra ni a la nada.

Miguel Hernández


Deshagamos la tarde y olvidemos el frío
con que horadó la espera las viejas cicatrices.

No renueves la fe,
sólo la distanciada letra
tiene cabida ahora en este sol de invierno
donde medran los pájaros perdidos
y acontecen las deshojadas ramas.

Todo tiene su hora, también los ojos lentos
que no recuerdan ya la belleza del agua,
ni los amaneceres aferrados
al imposible rostro de una mañana nueva.
Es un rumor de hastío el que anochece
y un residuo de luna el que abre el día.

Nunca la claridad prevista levantó el vuelo,
nunca el beso del aire quiso abrazar tu sed
como amoroso cuerpo desprendido
cabalgando tu cuerpo y sus conjuntos.

Dejemos de fingir que hubo retoños
en las ramas que buscan primavera.
El tiempo se agotó y los almendros siguen
desnudos y sombríos, 
como esqueletos mudos,
en la breve llanura de febrero.



(*) https://pixabay.com/es/service/license-summary/


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