Nudazal
(17-8-2018)
Imagen(*): blauthbianca
Y todo sabe
a corazón
sin puertas;
a lágrimas
sin ojos;
a noche
sin destino.
Ramón Martínez Ocaranza
A esas heridas implacables
que cada día se jactan de
ser nuestras
1.
Toda garganta tiene un
corazón atravesado
Ahí vive la congoja
ciertos días incendiada.
Dolor de pecho
que es dolor de labios
incompletos
tan heridos de mundo,
tan amordazados o tan
ásperos.
Labios estériles como
viejos campos.
Labios perdidos en un
laberinto,
en el corazón mismo de una
garganta...
2.
A veces nos quedamos
en una herida antigua
asidos al dolor
donde fuimos felices.
Nada se puede hacer
por salvar al suicida
pertinaz y alojado
en una llaga abierta,
no habrá razón alguna
que se pueda aducir
contra un pesar amable.
"Qué no daría
yo..."
dicen los amantes y los
náufragos...
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