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Reescrituras

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Imagen(*): succo Tenemos que obligar a la realidad a que responda a nuestros sueños,  hay que seguir soñando hasta abolir la falsa frontera entre lo ilusorio y lo tangible, hasta realizarnos y descubrirnos que el paraíso estaba ahí, a la vuelta de todas las esquinas. Julio Cortázar  Bifurcaciones, alas, paraísos Seguir soñando para no darle la razón al mal augurio y que haya pájaros donde otros quieren ver mortajas. Hay tentación latente de hacinar la alegría entre muros altísimos, imposibles para quienes no esperan que el vuelo del deseo se eleve y los rebase, como si fueran unas sencillas líneas de rayuela pintadas en la tierra que se borran al concurrir primero de la lluvia. Quebremos la pasiva prudencia con la que reincidimos día con día en la mera ilusión de concebir la vida sin consumarla luego, como si de una sombra chinesca se tratara, diluida en la soledad más oscura cuando la tenue luz desaparece... fantástica quimera que acontece un instante mientras las man...

Elipsis

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Imagen(*): anaterate Hay huecos raros que cubre algunas veces el olvido María Luisa Mora Voy a decirlo fácil, sin palabra velada ni artificio, lenguaje limpio de floritura y paja, desnudamente incómodo: pecamos de silencio, de no decir lo que de veras duelen las ausencias, cuando el aire se cuaja de vacío sin que lo cruce nadie de labios para abajo... Hay que tener un gran respeto al tiempo porque nos va sisando, como el mar, la arena que, por temor, por insegura fe no hemos pisado. Ser o no ser... ese dilema antiguo, la libertad de un te quiero o la desdicha. Nos jugamos la vida en dos palabras... (*) https://pixabay.com/es/service/license-summary/

Petición

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Imagen(*):  ulleo ...ahora que es vedada la ternura... Ana Istarú Escríbeme un poema. Servirán unas cuantas palabras que unidas digan algo, de ti, de mí, de este mundo transido que se quiebra. Yo haré que te sucedan las acacias, que te floreen los brezos. Los arroyos murmurarán tu nombre desde el continuo arrastre de los limos. Los montes presenciarán este amor que ha crecido en tus manos como extensión del sueño anticipado que en tus huesos resuena. Dentro de mí los vuelos de las aves aliviarán el peso de un dolor aprendido, una congoja antigua y siempre renovada en este ser ausencia mortal de cada día. Todos los vientos juntos te requieren, yo también te conmino a que regreses hoy y, otra vez más, mañana a este jardín de fáciles silencios que acrecienta el temor cuando tu voz desiste. Seré dulzor de néctares tempranos, rabo de cielo limpio y desnudez sencilla de la hoja, confiada y prendida, al cuidado seguro de tu rama. Si tú me escribes un poema, no habrá tardes incie...

Semanario de urgencias

Hasta que no tengan conciencia de su fuerza, no se rebelarán y hasta después de haberse rebelado, no serán conscientes. Éste es el problema.   1984 . George Orwell El ojo que todo lo ve Si hay algo que me está gustando de este coronavírico y obligado encierro doméstico, aun cuando tenga tantos inconvenientes, es la generosa magnitud de horas al día, libres de polvo y paja, para dedicarme a hacer lo que más me gusta en la vida que es pensar, entre otras ocupaciones preferidas. Y al pensar, con esta cabeza pensante de la que la madre naturaleza pensó que sería bueno dotarme a fin de que pensara mucho y bien, caigo en la cuenta de lo desprestigiada que está hoy día tan encomiable labor, por desgracia y por conveniencia del sistema que nos prefiere poco pensantes y mucho obedientes. El pensar se ha ido sustituyendo por todo tipo de banalidades encaminadas a mantenernos ocupada la mente en menesteres triviales, alejados de una posible toma de conciencia de nuestra difícil rea...

Semanario de urgencias

Apocalipsis COVID Quizá la única lección  que nos enseña la historia es que los seres humanos  no aprendemos nada de las lecciones de la historia. Aldous Huxley Me he preguntado, durante estos quince días como quince clavos que llevo practicando la penitencia como pionera mayor de la cofradía mexicana del Santo Virus, si sería bueno escribir un Semanario de urgencias al hilo de los recientes acontecimientos que han resultado ser tan pandémicos como endémicos, puesto que cada rincón del planeta está teniendo su cuaresma particular de ayunos y abstinencias que para cada quien y para Dios se quedan.  La duda no tendría tanto que ver con lo del “Semanario” que, al cabo, viene como anillo al dedo pues la semana es nuestra nueva medida de todas las cosas, ahora que existimos con la noción de los días voluntariamente perdida porque es más consolador decir “que ya pasó una semana, que ya pasó otra” que andar contando jornadas como si fueran las uvas de la...

Ortigaciones

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Imagen(*):   blickpixel (En el Día Mundial de la Poesía, 21 de marzo de 2020) La herida del dolor no tiene cirujano que opere o cicatrice sus filos de amapolas. Ana María Fagundo A veces el cansancio se instala en la trastienda de los huesos. Duelen, entonces, sus mordidas como ortigas caníbales lamiendo los tobillos con la torpeza impía del inconsciente al paso de los pies por su dominio. Dolor de hondura extrema que rebusca en la entraña donde nada penetra, ni la sombra, cueva maldita, alejada del cielo, quebrantada como siniestra rama en la que puso furia la tormenta. Así este dolor de dentro que no cesa de hablarme. (*) https://pixabay.com/es/service/license-summary/

Mujeres

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Imagen(*): KRiemer ¡Alegría! De los gritos apiñados. ¡Alegría! Del dolor que florece. ¡Alegría! De mis brazos tendidos al nuevo grito del mundo. Clementina Suárez (Este 8 de marzo de 2020 vamos a ser clamor, voz encendida...) 1 De mí no ha de quedar... Yo escribiré sus nombres y sus días felices, que las mujeres somos de sonrisa muy ancha y la alegría nos nace de los lunares trágicos, de los dolores-látigo encarnados y ríspidos que puntuales vuelven con mensual retorno, como partos pequeños, como elegías cíclicas. 2 Mujeres de papel, transparentes, livianas, mujeres con textura de fibras naturales: de algodón o de lino, de cáñamo o de seda, tejidas por las manos de otras mujeres sabias en telares antiguos, lentos, acompasados, con la trama y la urdimbre enredando misterios. Mujeres-vendavales, intrépidas, solícitas, con el coraje puesto desde las seis y media, revolviendo cajones, escribiendo poemas,  alimentando espacios para sus desafíos. ...