Entradas

Ortigaciones

Imagen
Imagen(*):   blickpixel (En el Día Mundial de la Poesía, 21 de marzo de 2020) La herida del dolor no tiene cirujano que opere o cicatrice sus filos de amapolas. Ana María Fagundo A veces el cansancio se instala en la trastienda de los huesos. Duelen, entonces, sus mordidas como ortigas caníbales lamiendo los tobillos con la torpeza impía del inconsciente al paso de los pies por su dominio. Dolor de hondura extrema que rebusca en la entraña donde nada penetra, ni la sombra, cueva maldita, alejada del cielo, quebrantada como siniestra rama en la que puso furia la tormenta. Así este dolor de dentro que no cesa de hablarme. (*) https://pixabay.com/es/service/license-summary/

Mujeres

Imagen
Imagen(*): KRiemer ¡Alegría! De los gritos apiñados. ¡Alegría! Del dolor que florece. ¡Alegría! De mis brazos tendidos al nuevo grito del mundo. Clementina Suárez (Este 8 de marzo de 2020 vamos a ser clamor, voz encendida...) 1 De mí no ha de quedar... Yo escribiré sus nombres y sus días felices, que las mujeres somos de sonrisa muy ancha y la alegría nos nace de los lunares trágicos, de los dolores-látigo encarnados y ríspidos que puntuales vuelven con mensual retorno, como partos pequeños, como elegías cíclicas. 2 Mujeres de papel, transparentes, livianas, mujeres con textura de fibras naturales: de algodón o de lino, de cáñamo o de seda, tejidas por las manos de otras mujeres sabias en telares antiguos, lentos, acompasados, con la trama y la urdimbre enredando misterios. Mujeres-vendavales, intrépidas, solícitas, con el coraje puesto desde las seis y media, revolviendo cajones, escribiendo poemas,  alimentando espacios para sus desafíos. ...

Veritas de la buena

Imagen
Imagen(*):  ogio Es de sabios no contradecir  a las mujeres en sus días, y por sus días me refiero  a los 365 días del año. (leído en algún lugar) ...para cuando los cuervos aletean encima de los tejados y mancillan la transparencia del cielo  con su graznido fúnebre... Rosario Castellanos Si cedes al chantaje, olvídate de mí. Soy reacia a doblegar el espinazo estoico ante las sabandijas que viven del cólico de ovarios de las que tienen todavía rubor y conciencia y palabra proscrita... Si entreabres la puerta al despojo imprudente de la deshumanizante calavera que viene a sembrar muerte y malhablado encono contra el hilo de vida que aún busca ser aire respirable, me encontrarás enfrente y habrás perdido el mar que te alimenta, el abrazo del sol y el verso que quedaba haciéndole el amor al cielo limpio. (Si cedes al chantaje, te habrás cedido a ti como carroña...) (*) https://pixabay.com/es/service/license-summary/

Averno

Imagen
Imagen(*): NWimagesbySabrinaEickhoff Me despierto en tu piel aunque te sepa ausente. Recobro la conciencia tras el sueño y la vigilia crece color magnolia exánime, enredada y reptil en mis ojeras lentas, sierpes mustias besadas por el frío. Rechazo la palabra para no darle nombre a este silencio. Otra mañana nueva, que es la única, mil veces repetida se presenta, idéntica, oxidada, bajo la tiranía de un sol que, con retraso, a medias amanece entre la bruma. Todo el cielo se pone de mi parte. Las nubes se suceden en el techo vacío de mi espera y la tormenta alcanza su pretexto para anunciar un tiempo detenido. Todo parece inerte como un museo de cera de la vida. (*) https://pixabay.com/es/service/license-summary/

El amor es de quien lo trabaja

Imagen
Imagen(*): rawpixel Usted no sabe cómo yo valoro su sencillo coraje de quererme. Mario Benedetti El amor no nace. El amor se hace. Se hace con la espalda doblada, volcando la simiente en el surco entregado, abierto y deseante de una tierra que sabe ser fecunda, mater preciosa, alquimista sagrada que hace, del hueso, árbol. Se hace el amor con un calor de brasa apasionada, lumbre voraz que caldea la helada tentación de calentar el lecho con los cuerpos en el primer declive de la tarde. El amor viene a hacerse acariciadamente con los dedos, ternura táctil que alebresta placeres, virus creciente proclive a contagiar de alimento las bocas, a un besar recurrente la vertical del cuello en caída libre. Se hace el amor como pan bendecido, con una masa madre fermentada en la templada estancia del deseo... (*) https://pixabay.com/es/service/license-summary/

Reescrituras

Imagen
Imagen(*):  azeret33 Declinaciones  ( caracolizarse ) “Para oír al pájaro es preciso alejarse. Interrumpir el movimiento de lo humano. Su incandescencia. Su inercia también más constante, más resistente. Para oír al pájaro es preciso acallar las voces que vuelven opacos los cielos e impiden la mansedumbre.” Chantal Maillard . La baba del caracol. Para oír al pájaro hay que dejar atrás el instinto más básico que nos aferra a la ciudad de siempre, vaciarse de la piel conocida, cicatrizada, estéril, y echar escamas nuevas con las que atravesar el temor al océano, donde el tiempo se anula y la orientación estorba. Detener el canto de sirenas, neumáticos, motores. Apagar los semáforos, el derroche de densidad urbana y de tragedia, para iniciar con lentitud de miras el camino al vacío, al silencio de luz y de sonido, cuando los cuerpos quedan al amor de la química, alejados y libres de la física inútil. Para oír al pájaro hay que vaciar la boca de despojo...

Advertencia

Imagen
Imagen(*): dimitrisvetsikas1969 Hay letras encendidas que duelen como llagas. Ernestina de Champourcín Sólo soy una maldita sombra, ¿no lo ves? un espejismo inútil que las rosas rehúyen para no mancillar de rebeldía su aroma. No me oigas, no abraces mis palabras, traen las espinas puestas que aquellas flores bellas evitaron. Te morderá mi duelo con sus dientes, te dolerá de sinrazón el hígado, recorrerás los días con el frío en las uñas, con el clamor del hambre acompañándote y el ruido de la guerra ensordeciéndote. No dormirás las noches sabido de que hay ramas incendiadas, que hay peleas de perros clandestinas, y voces en patera cruzando el oleaje . Ya no tendrás descanso, en sueño y en vigilia verás sangrar los cauces desecados. Oye lo que te digo, aún estás a tiempo de desoír el llanto de esta sombra que soy, transgresora, voraz, que viene a quebrantarte a revolver sin piedad  ni intención de licencia ...